El peor verano en una década
Ardieron más de 330.000 hectáreas solo en agosto, según el propio Sánchez, sobre todo en Galicia, Castilla y León y Extremadura.
El Gobierno no declaró la emergencia nacional y dejó el mando a las comunidades. El Consejo de Transparencia le ordenó publicar los informes que justificaban esa decisión; Interior se negó.
Prevención, sin leyes. Tras ese verano presentó un pacto de Estado con 80 medidas que, casi un año después, no se ha traducido en ninguna ley. Mientras, la Mesa del Congreso, controlada por PSOE y Sumar, mantuvo bloqueada desde 2024 una ley del PP sobre gestión de montes para prevenir incendios.